Hay un eco de Burroughs en cada tanque
de hipopótamos que pienso.
Hay una prostituta servida en cada mesa
donde Kerouac se sienta.
Cada lomo que acaricio es el lomo
de Girondo reencarnado.
Cada ciego que veo
es un gato suicida.
La basura huele a rosas y repta un nombre
en los pasillos.
De seguro (en otro plano) tu espalda
toca una sabana que no es la mía.
Yo beso una cerveza.
(Por ahora es el acto mas cordial para conmigo).
La beso y pienso en todas las drogas
que no usare, las palabras que no diré.
La capilla de mi pecho esta llena de fantasmas.
